El pasado domingo, el Real Celta de Vigo cayó derrotado, por 0-3, ante el Real Oviedo en Balaídos. El conjunto celeste, que dominó la posesión durante gran parte del encuentro, no fue capaz de transformar ese control en ocasiones claras y terminó superado por la eficacia del equipo asturiano, liderado por un decisivo Fede Viñas.
Un inicio que condicionó el partido
El partido entre vigueses y carbayones comenzó de la peor forma posible para los intereses locales. En el minuto 4, Alberto Reina adelantó al Real Oviedo, aprovechando una acción dentro del área tras una serie de desajustes defensivos del conjunto vigués. El gol tempranero obligó al Celta a modificar su planteamiento y a asumir riesgos desde muy pronto.
A partir de ese momento, el equipo dirigido por Claudio Giráldez trató de hacerse con el control del balón. El Celta llegó a manejar cerca del 68 % de posesión, pero sin generar peligro real sobre la portería rival. El Oviedo, bien organizado en defensa, se mostró cómodo cediendo el balón y esperando su oportunidad al contragolpe.
El Oviedo castiga antes del descanso
Cuando el Celta intentaba asentarse en campo rival, el Oviedo volvió a golpear. En el minuto 45, Fede Viñas marcó el segundo gol del partido, ampliando la ventaja visitante justo antes del descanso. El tanto supuso un golpe importante a nivel anímico para el conjunto celeste, que se marchó al vestuario con un 0-2 en contra pese a su mayor dominio del partido.
Sin reacción tras el descanso
En la segunda mitad, el Celta mantuvo la misma dinámica: control del balón, pero poca profundidad. El equipo vigués acumuló posesiones largas, aunque con dificultades para encontrar espacios en el último tercio del campo. El partido quedó prácticamente sentenciado en el minuto 57, cuando Fede Viñas firmó su doblete y el 0-3 definitivo. De nuevo, el Oviedo aprovechó una acción ofensiva de centro lateral para castigar la falta de contundencia defensiva del Celta.
Falta de eficacia y malas sensaciones
En el tramo final del encuentro, el Celta intentó recortar distancias, pero sin éxito. La falta de precisión en los metros finales y la solidez defensiva del Oviedo impidieron cualquier opción de remontada. Las estadísticas del Celta – Oviedo reflejan lo ocurrido sobre el terreno de juego: mayor posesión para el equipo local, pero menos eficacia en las áreas. El Real Oviedo, en cambio, supo maximizar sus ocasiones y mostró una gran solidez defensiva durante todo el partido.
Un paso atrás para el Celta
La derrota por 0-3 ante el Oviedo supone un golpe para el Celta de Vigo, que deberá corregir errores defensivos y mejorar su capacidad ofensiva si quiere cambiar su dinámica en las próximas jornadas y el próximo jueves contra el Friburgo en Europa League. El equipo celeste deja dudas tras un partido en el que tuvo el control del juego, pero no supo traducirlo en rendimiento real. Por su parte, el Real Oviedo se llevó tres puntos importantes gracias a su eficacia, orden táctico y contundencia en las áreas.
