El pasado domingo, el Real Club Celta visitó Mestalla para enfrentarse al Valencia en la jornada 30 de LALIGA. Valencianos y vigueses apuntaban a objetivos distintos, el conjunto che quería engancharse a la pelea por los puestos europeos, para lo que necesitaba sumar tres puntos, y el conjunto celeste necesitaba un buen resultado para acercarse a la quinta plaza en la tabla clasificatoria y para alejarse de sus perseguidores.
Debido a las bajas con las que contaba, Claudio Giráldez tuvo que formar un once con algunos cambios respecto al presentado en el Estadio Municipal de Balaídos contra el Alavés. Jugó Joseph Aidoo en el lugar que ocupa habitualmente Carl Starfelt y en el frente ofensivo, ni rastro de Borja Iglesias, que tendría minutos en la segunda parte, y en su lugar jugó Pablo Durán, acompañado de Hugo Álvarez y Ferrán Jutglà.
El partido no empezó como Claudio Giráldez quería y sí como el entrenador valencianista, Carlos Corberán, necesitaba que empezase. Los locales, alentados por más de cuarenta mil gargantas, se encontraron mucho más cómodos que el Celta en los primeros cuarenta y cinco minutos, muestra de ello fue el gol que acabó convirtiendo Guido Rodríguez. Tras un centro al área defendida por el conjunto celeste, un mal despeje de la zaga hizo que la pelota acabase muerta dentro de la zona de peligro para que el centrocampista argentino del Valencia rematase con fuerza hasta el fondo de la red, poniendo así el 1-0 con el que se irían a vestuarios en el descanso.
El entrenador del Real Club Celta no estaba nada contento con lo que estaba viendo sobre el césped y decidió realizar tres cambios con los que refrescar al equipo al comienzo de la segunda parte. Entraron Jones El-Abdellaoui, Sewdberg y Fer López en el sitio del lesionado Hugo Álvarez, Pablo Durán y Javi Rodríguez (sancionado). Los movimientos realizados en el descanso por Giráldez cambiaron por completo lo que ocurría en el campo, el Celta empezó a tener más el balón y a generar las ocasiones que no fueron capaces de generar en el primera y de esta manera acabaron llegando los goles. El primero fue de Ilaix Moriba después de una internada por banda izquierda de Swedberg. El segundo llegó de la misma manera, pero el desenlace lo ejecutó Fer López tras un zurdazo a la escuadra. Y el último, fue el propio Williot Swedberg el que acabó finalizando después de una combinación colectiva, el sueco entro al área y, con la sangre fría que le caracteriza, dejó a dos rivales atrás para definir entre las piernas del portero valencianista y poner el 1-3 en el marcador. El Valencia acortó distancias con otro gol de Guido Rodríguez en el tiempo de descuento, pero no sirvió para darle la vuelta al resultado.
Con esta victoria, el Real Club Celta sella su permanencia, por decimoquinta vez consecutiva, en primera división. El Celta se ubica sexto en la tabla clasificatoria de LALIGA, a un punto de la quinta plaza que ocupa el Betis y que podría adjudicar un puesto en la próxima edición de la Champions League y se aleja de sus perseguidores. La próxima cita de los de Giráldez será este jueves contra el Friburgo, en el partido de ida de los cuartos de final de la UEFA Europa League en el Europa-Park Stadion.
