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Las dos caras de la misma moneda

El pasado domingo el Real Club Celta se enfrentaba al Deportivo Alavés en la jornada 29 de La Liga. En el partido, que se jugó en el Estadio Municipal de Balaídos, los visitantes consiguieron darle la vuelta a un resultado favorable para el Celta de tres goles a cero, algo que ha generado un descontento general en la afición celeste. Los de Claudio Giráldez llegaban al partido con muchas bajas tras haber eliminado al Olympique de Lyon en los octavos de final de Europa League, algo que no ayudó a la mente de los futbolistas del conjunto olívico en el momento en el que se pusieron tres goles arriba en el marcador contra los de Quique Sánchez Flores.

Lo que empezó con un dominio total del Celta en el césped, terminó siendo una pesadilla para los de Claudio Giráldez. Ferrán Jutglà fue el principal protagonista de la primera mitad con dos golazos y una asistencia, dando un golpe encima de la mesa tras su comienzo de temporada complicado en lo individual. El Alavés recortó distancias antes del descanso con un gol de Toni Martínez y los cambios de Quique Sánchez Flores al descanso cambiaron el rumbo del partido. Llegaría el segundo de El Glorioso desde las botas de Ángel Pérez, el empate lo ejecutaría, de nuevo, Toni Martínez y el de la victoria lo anotaría Abde Rebbach. El encuentro entre vigueses y babazorros se decidió en la segunda parte, después de que los visitantes hiciesen tres goles en cuarenta y cinco minutos para poner el 3-4 en el marcador final.

El partidazo de Ferrán Jutglà quedó eclipsado por la incomparecencia del equipo de Giráldez en la segunda mitad. La derrota del Celta ha sido una oportunidad desaprovechada para acabar la jornada en la quinta plaza de la clasificación liguera, después de que el Betis perdiese contra el Athletic Club. Los perseguidores del conjunto olívico han estrechado el cerco tras la victoria del Getafe y del conjunto Bilbaíno.

Luces y sombras

EL equipo de Claudio Giráldez acusó las bajas de futbolistas como Miguel Román, Matías Vecino e Ilaix Moriba en el centro del campo, además de las de Carl Starfelt y Marcos Alonso en la línea defensiva. El dominio y el buen resultado celeste obtenido en la primera media hora de partido hizo que el equipo quitase el pie del acelerador, confiándose demasiado, esto motivó que el Alavés, que no tenía nada que perder, fuese a por el partido a tumba abierta, superando así el nivel de intensidad celeste y dejando escarmentado a un equipo que sobrevaloró sus capacidades.

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