El pasado miércoles, tuvo lugar la rueda de prensa rutinaria del Director de Fútbol del Real Club Celta, Marcó Garcés, de cierre de mercado, en este caso del final del periodo de traspasos de invierno. Tras un mes de enero que empezó sin mucho movimiento, pero que acabó con tres últimos días frenéticos en cuanto movimientos en la plantilla, el Celta cierra su plantilla con el mismo número de efectivos, veintiocho jugadores, con beneficio económico y falta por saber si con una mejora de rendimiento en lo deportivo.
“Hay que valorar positivamente que hemos mantenido el groso de la plantilla. Hubo muchas ofertas por muchos de nuestros jugadores y logramos mantenerlos aquí y, de ese modo, incrementar la competitividad de la plantilla”, comentó Marco Garcés, el día de ayer en la sala de prensa de la Cidade Deportiva de Afouteza, sobre uno de los logros de su equipo directivo durante este mercado invernal.
Salidas
En el casillero de salidas, el Celta hizo tres movimientos. El primero fue la cesión de Damián Rodríguez al Racing de Santander, el segundo la venta de Fran Beltrán al Girona y el tercero la marcha de Bryan Zaragoza a la Roma. Los dos últimos movimientos fueron inesperados para la directiva celeste: “Lo de Beltrán nos sorprendió, porque no pensamos que se fuera a dar y contábamos con él. El 17 de enero nos comunicó que quería partir porque tenía una buena oportunidad en Girona”, señaló Garcés sobre la salida del tercer jugador con más partidos en la historia del Real Club Celta.
El directivo mexicano calificó de “completamente sorpresiva” la salida de Bryan Zaragoza rumbo a Italia, pero puso en valor la actitud del futbolista durante su etapa en Vigo: “A mí me parece que lo hizo bien. Es un jugador que vino cedido, que siempre mostró profesionalismo y dedicación y se marcha dejando dinero en el club y adquiriendo una mejor posibilidad financiera para él”. Además, Marco Garcés valora de esta manera la posición en la que deja esta operación al Celta: “Pone en alto lo que el club puede hacer por los jugadores cedidos. De esta manera nos constituimos como un equipo al que cederle jugadores puede ser un buen negocio”.
Llegadas
En el casillero de llegadas, el groso de las operaciones se desarrollaron durante los últimos días de mercado. El fichaje de Matías Vecino comenzó a negociarse el 31 de enero y en apenas dos días el jugador ya estaba en Vigo para firmar su nuevo contrato. La llegada de Álvaro Núñez fue distinta porque la directiva del Celta quería al futbolista y había hablado con él desde meses, pero pensando en la temporada que viene. “Iniciamos las conversaciones con el Elche el 17 de enero para intentar traerlo. Fueron conversaciones ríspidas, duras, donde todos pusimos de nuestra parte, pero el que más puso de su parte fue el jugador. Quiero poner en alto lo que Álvaro hizo para estar aquí con nosotros”, comentó Marco Garcés sobre la última incorporación del equipo, que hizo que las puertas de A Sede se cerrasen a las 23:50 del último día de mercado, con la oficialización de la llegada del defensor vasco.
Beneficio económico a la espera del deportivo
Con el mercado de invierno cerrado es momento de valorar si los movimientos realizados mejoran, empeoran o mantienen el nivel deportivo de la plantilla, pero hasta que debuten todas las nuevas incorporaciones, el rendimiento de la plantilla es una incógnita. “Veo a la plantilla fortalecida. En todo momento hemos estado en contacto con Claudio respecto a cada uno de los movimientos, respecto a salidas y entradas, y espero que él lo vea de la misma manera”, señaló Marco Garcésrespecto a su visión a cerca del estado del equipo después del mes de enero, poniendo el foco en la comunicación fluida y permanente con el cuerpo técnico.
“La masa salarial se redujo y los ingresos por enajenaciones son positivos. En resumen, estamos mejor”, estas fueron las palabras del Director de Fútbol del Celta cuando fue preguntado al respecto de la situación económica del club tras este mercado. La directiva celeste ha liberado fichas altas y además ha recibido beneficio económico por futbolistas que no deberían haber sido beneficiosos, económicamente hablando, para el club.
