Los últimos días de este mercado de invierno del Real Club Celta se esperaban tranquilos y sin mucho movimiento, pero el frenesí habitual de los últimos días de este periodo de traspasos ha hecho que la plantilla celeste se haya reforzado en las últimas horas de esta ventana invernal.
El mercado del Celta comenzó con las dos salidas de Luca De La Torre y Tadeo Allende a la liga estadounidense. Ambos futbolistas jugaron la pasada compaña cedidos en San Diego y Miami respectivamente y en diciembre, una vez terminada la MLS, el centrocampista estadounidense y el delantero argentino tenían agendada su vuelta a Vigo, pero sin sitio en la plantilla de Claudio Giráldez. Finalmente, la directiva celeste llegó a un acuerdo con Inter de Miami por el traspaso de Allende -movimiento por el que los vigueses ingresaron una cifra cercana a los 5 millones de euros- y con Charlotte FC por el traspaso de Luca De La Torre -venta que se acabó cerrando en medio millón de euros-.
Después, llegó la salida de Damián Rodríguez rumbo a Santander, para jugar cedido en el Racing en segunda división hasta final de temporada. El mediocentro de Ponteareas no estaba contando con los minutos que le hubiera gustado en Vigo y tanto el futbolista como el club celeste tomaron la decisión de separar sus caminos, al menos de momento, dejando un hueco en el primer equipo para una posible llegada.
Tras la marcha de Damián, parecía que el conjunto celeste había cerrado el casillero de salidas en clave mediocentros, pero apareció una oferta del Girona por Fran Beltrán. El futbolista de Seseña terminaba contrato con el Celta el próximo 30 de junio y las negociaciones por su renovación no iban por buen camino por lo que ambas partes decidieron separarse. El conjunto catalán pagó 150.000 euros por el centrocampista de 26 años y el conjunto celeste se reservó un porcentaje en caso de una futura venta.
Un hueco económico y deportivo para Fer López
El trabajo de la directiva celeste, tras cerrar las ventas de Allende, de De La Torre y de Beltrán y la cesión de Damián, se enfocó en la incorporación de un mediapunta, un perfil de futbolista que Claudio Giráldez ya había demandado el pasado verano. Fue entonces cuando el nombre de Fer López empezó a coger fuerza.
El Wolverhampton pagó en el mercado de verano 23 millones por el futbolista vigués, pero la cantidad de minutos jugados y el rendimiento del conjunto inglés en la Premier League hicieron que el futbolista buscase otro equipo en el que contar con la relevancia necesaria para un chico de su edad. Con el visto bueno del entrenador y con el deseo de Fer López de volver a Vigo solo quedaba que el Wolves y el Celta llegasen a un acuerdo. Tras semanas de negociaciones, el canterano celeste jugará a las órdenes de Giráldez lo que resta de temporada en calidad de cedido, después de que la directiva del Real Club Celta pagase una pequeña cantidad por su cesión y se hiciese cargo de la ficha del jugador al completo.
Parecía un cierre de mercado tranquilo
La directiva del Real Club Celta llegaba al pasado sábado, a falta de tres días para el cierre de mercado, sin esperar salidas, con la posibilidad de incorporar a un jugador para el centro del campo y, sobre todo, con la necesidad de cumplir los deseos de Claudio Giráldez: no debilitar la plantilla.
Con lo que nadie contaba era con que un jugador con un contrato de cesión hasta final de temporada rompiese su acuerdo con el Celta para firmar con la Roma, pero eso fue lo que hizo Bryan Zaragoza. El extremo malagueño, propiedad del Bayern Munich, se encontraba cedido en Vigo, después de que el club olívico pagase 1 millón de euros por el movimiento e incluyese una opción de compra en base a objetivos del futbolista, pero los bávaros recibieron una oferta del conjunto italiano para ficharlo antes de que terminase su vinculación con el Real Club Celta. Finalmente, la directiva del conjunto romano pagó 3 millones al Celta por la desvinculación del futbolista y acordó con el Bayern una opción de compra obligatoria a final de temporada.
La salida de Bryan Zaragoza lo catapultó todo. Las negociaciones de la directiva del Celta para la incorporación de un mediocentro se aceleraron y se activó la búsqueda de una posible oportunidad de mercado para el vacío que había dejado la marcha del extremo malagueño. Todo esto, manteniendo otra de las premisas de Claudio Giráldez para este mercado de invierno: no fichar perfiles que ya hay en la primera plantilla o en el filial.
Llegó el pasado lunes 2 de febrero y la plantilla del Real Club Celta seguía sin cerrar ningún fichaje, aunque todo apuntaba a que las negociaciones con un centrocampista uruguayo de la Lazio estaban muy bien encaminadas. Fue ese mismo medio día cuando el podcast ‘Tenías Que Haber Tirado’ capturó la llegada al aeropuerto de Vigo de Matías Vecino, jugador que acabaría siendo anunciado como nueva incorporación a la plantilla del Celta a las 22:15 y posteriormente inscrito en la base de datos de La Liga.
De manera simultánea al anuncio de Matías Vecino como nuevo futbolista del Real Club Celta, Marco Garcés y su equipo directivo activaban la posible llegada del lateral derecho del Elche, Álvaro Núñez. El futbolista bilbaíno terminaba contrato el próximo 30 de junio y el Celta tenía muy encaminada su llegada en el próximo mercado de verano, pero, aprovechando la situación favorable tras la salida de Bryan Zaragoza, decidieron cerrarlo en este mercado de invierno.
El Elche se mostraba reticente a la venta de su futbolista, pero tras varias ofertas del conjunto olívico llegaron a un acuerdo para que Álvaro Núñez se acabase convirtiendo en nuevo jugador del Celta. La operación se cerró por una cantidad de 1,1 millones de euros, el conjunto valenciano se reserva el 10% de una futura venta y firma un contrato hasta el año 2030. El último fichaje para la plantilla de Claudio Giráldez se anunció de manera oficial seis minutos antes del cierre oficial del mercado de invierno, y también está inscrito en la base de fichajes de La Liga.
Objetivo claro: reducir gastos
Con el mercado de fichajes de invierno cerrado, el Celta ha cerrado tres salidas y tres llegadas. Dos de las tres fichas de los futbolistas que se han acabado marchando se ubicaban en los escalones más altos de jugadores mejor pagados de la plantilla y las tres incorporaciones apuntan a percibir unas cantidades por sus salarios menores a las que recibían los jugadores que han dejado el equipo. La directiva del Real Club Celta ha cerrado movimientos coherentes con si situación económica, pensando en el futuro económico y deportivo y cumpliendo las peticiones de Claudio Giráldez.
